Locadelamaceta

Cultivo letras, voz, llaves, y otras plantas de interior.

Lecciones que he aprendido en los últimos 30 días.

6 comentarios

1. Por más hogareña que me considere, yo no soy mi casa. Saberlo me ahorrará el desuello cada vez que cambien el piso de la sala.

2. Suelo agrupar impunemente las pertenencias de otras personas, según mi pulso. La compañía remodeladora aventó mi ropa y mis libros dentro de cajas, sin mi consentimiento; además de la miel para la garganta cerrada por la impotencia, tuve que aplicarme árnica en la frente porque no esquivé el boomerang. Ya entendí.

3. No hay necesidad de hacerme la estoica durmiendo en el suelo y amaneciendo sin café. En simultáneo. Durante una semana. Repite, Miranda: el soporte cervical y la cafeína hacen la vida más agradable.

4. Cuando traía el cabello pintado de verde, nunca me hubiera imaginado que cuatro años después estaría tiñendo de azul el de Victoria Luminosa. No lo esperaba, pero me da mucho gusto. Y no porque siga mis pasos: el blanqueado antes de la coloración es un rollote y la experiencia previa es útil para no desgraciar el baño.

5. El verbo “prever” tiene un apartado especial dedicado al tóner y a su cantidad previa a una entrega, y a los impuestos.

6. No he de firmar un documento sin consultar con un abogado, ni añorar la empatía de quien huye del dolor, ni subirle al volumen de los significados cuando lea entre líneas, ni jugar a “los frijoles tienen suficiente caldo” con la olla express.

7. Honesto no es lo mismo que explícito.

8. Hay manuscritos que no quieren ser publicados. Piden ser tirados a la basura, descansar junto con los muertos y otros seres del pasado. Su tiraje es reciclable, en el contenedor y no en la editorial. Y está bien. Vendrán textos como tiempos mejores.

9. Quiero una vida donde el amor se deletree primero en lo invisible, y después con las palabras. Para que cuando haya un “te amo”, la respuesta sea: “Lo sé”.

10. A veces, lo único que se requiere para liberar un conflicto es aceptarlo. A veces, querer cambiar las circunstancias, las conserva.

11. No debo postear media hora antes de irme a trabajar. ¡Corro!

Autor: locadelamaceta

Blogger Libra en tecnicolor. Vive en California, escribe descalza, le rondan dos hijas y tiene un jardín.

6 pensamientos en “Lecciones que he aprendido en los últimos 30 días.

  1. Me encanto este post, a veces pienso que solo yo pienso lo que pienso… al punto de decir, pienso demasiado. Gracias, porque leerle es como entender que es la realidad y no solo fantasia, tanto afan y tanta enseñanza en esta vida. Gracias de verdad

  2. Es curioso como los hilos que nos unen con algunas personas están tejidos con tal fineza que se nos escapan los detalles hasta que nos saltan a la vista diciendo “mira tú”. Estamos remodelando la casa, combatiendo un pertinaz hongo que abusa de la esponja que son las paredes cuando se trata de lluvia. Mis prioridades fueron empacar a tiempo y dejar todo lo más funcional posible para que la desesperanza no acampara en mis mujeres, a las que les gusta moverse en espacios amplios sin andarse cuidando de chocar con los roperos a la entrada ni de mover demasiado los sillones para que las camas no se vengan abajo. Y todos preocupados diciéndome: ¡Pero es que allí no vas a dormir bien! Así las cosas. Nada es para siempre, es la frase de la semana, claro.

  3. Lecciones que has aprendido:

    Diseña tu departamento, los muebles y la decoración.
    Compra todo lo que te haga cómoda la vida, lleva la idea de tu espacio ideal al mundo real.
    Disfruta de su ubicación, de los servicios, de la cercanía del cine y la sala de conciertos.

    Y una vez que tengas el departamento soñado pierde el trabajo, consigue otro de medio tiempo, busca solucionar la fuga de dinero y encuentra un empleo que causa admiración entre tus familiares y amistades pero que te obligue a abandonar tu departamento.

    Ve a vivir a un pueblo industrial, a dos horas en automóvil del cine más cercano, a cuatro horas de una sala de conciertos. Aprende a gritar y preguntar: ¡O Fortuna, Imperatrix Mundi! ¿Dónde me has llevado? Y da gracias por la experiencia, que hace la vida molesta pero no aburrida.

    Esas, Hluot Firthunands, son tus lecciones.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s