Locadelamaceta

Cultivo letras, voz, llaves, y otras plantas de interior.

Ya hice mi carta, 2.

4 comentarios

Oye, espíritu de la navidad:

Sólo te pido un regalo.

Permíteme ir a casa de mis abuelos. Habré tenido unos seis años. Fue cuando me asomé por una herrería y supe, bajo el influjo del ¡Ay, del Chiquirritín! y del pino que giraba constelando en contrasentido de la ruta ovalada del trenecito y de las luces en serie reflejándose en las copas de una mesa para veinte, yo con vestido de pana, el cráneo alisado por las coletas, las rodillas libres, los barrotes que olían hierro y a pintura de aceite, la sospecha de una sopa hirviendo con bastante perejil y pimienta gorda; esa vez cuando desaparecieron los imperativos: no enojarme, no llorar, no andar nunca con el cabello suelto y hasta olvidé mi apremio por recibir una Máquina de Raspados Fiesta de Sabor, supe y me di cuenta de ese momento: qué bonito, dije.  Y fui feliz.

Deja que vaya por mí. Llévame a ese instante prístino, por favor, y a todas las veces que volví a él, observándome desde otros puntos de mi historia: a mi ser universitaria que no sabía dónde acomodar esa visión frente a la construcción occidental de la navidad del consumo y de los roles de género; a mi ser recién casada que no sabía cómo incorporar las celebraciones de otras familias sin sentir que contaminaban la suya; a mi ser mamá en la crisis de los treinta, agobiada por deudas y por la competencia del a quién le va mejor, abrumada por ahorrar para los regalos; a mi ser migrante que, además, añoraba una piñata de colores y pedir posada y un ponche para el frío del norte de California; a mi ser soltera después de los cuarenta, con ciclos de furia y duelo despeinada por el desarraigo. A mi sentir que le fallé a la niña que amaba la navidad.

Quiero ir por todas esas yo, traerlas de vuelta y quitarles la carga de creer que mi yo original está varado en mi infancia. Deja que, por poner un ejemplo bobo, les enseñe cómo adorné el Nacimiento*, mi árbol de dos nacionalidades orientado hacia donde pasa el último tren de la noche; las tardes de diciembre con mis hijas consiguiendo regalos que donar al centro comunitario, el grupo de apoyo al que asisto para dialogar acerca de relaciones sanas. Deja que esas yo descansen, al fin, cuando les muestre en qué me convertí: soy mi villancico entre signos de exclamación, mi casa —a veces hogar o pesebre o paredes con eco­—, mi mesa con la elegancia de lo ordinario, el reflejo del amor que sigo y que es propio, mi presente envuelto. Deja les asegure: la que sabe de asombro y de ser feliz pervive: la navidad era bella porque yo la presenciaba y le daba sentido, no eran los objetos ni el momento en sí mismos.

Pido dejar de estar fragmentada por épocas, menos órdenes internas o externas de cómo debe ser la vida, menos cuadros fijos de mí. Seguir dándome cuenta. No hay mejor regalo, me basta y es suficiente.

pd. Estee…pensándolo bien, son dos regalos: también quiero unos zapatos morados.

*El Nacimiento de este año tuvo su cobertura aparte. ¡Qué cosa! Ahí las imágenes que publiqué en Twitter.

Autor: locadelamaceta

Blogger Libra en tecnicolor. Vive en California, escribe descalza, le rondan dos hijas y tiene un jardín.

4 pensamientos en “Ya hice mi carta, 2.

  1. Mich querida, Me encanta este texto tuyo, que me di chance de leer en pausa de una vorágine familiar de uno de los años más complejos que han habido jamás. Tan cierto, resuena mucho en mí, particularmente en este año. y tan sabio, ese darse chance a la nostalgia tantito, pero sabiendo que lo importante no es lo que “era” sino el “uno mismo” que le da sentido, desde el corazón donde vemos. Sabes, mi papá murió hace dos meses, tras otros dos meses de terapia intensiva y hospitales horrendos, inesperado y durísimo. Esta noche estoy por primera vez de nuevo en su casa, con mi mamá recién regresada de un mes de duelo con mi hermana en Hong Kong. En fin, un año fuerte pero al mismo tiempo alcanzo a ver la bendición que es que mi pa muriera tras 15 años de una vejez plena, en lugar de que viviera 10 años más lleno de tubos. Estoy bien, mejor que el año anterior, con el trabajo más retador que he tenido en mi vida, dándome chance de salir con chicos y buscar pareja (a ver…) y tratando de cuidarme (a veces con éxito, a veces, como estas últimas semanas, sin él). Tú cómo estás? Te mando un abrazo y un beso con mi cariño. Jimena

    •••• jimena lara 55-1771-3415

  2. Querida, como siempre, aire limpio, fresco y juguetón me despeina cuando abro un escrito tuyo.
    S. ahuehuete.

  3. La Navidad era una época muy feliz. Poco a poco la vida se fue encargando de que la viera con ojos más realistas hasta que lo logró: me volví el típico “¿Navidad? ¡Meeeh…! Como sea.” Pero, como nos recuerdas, no son las cosas; tampoco quienes te rodean, o quienes ya no están ahí para compartirla contigo. Y tampoco se trata solo de la Navidad. Estar fragmentado por épocas solamente es una manera de dejar que la vida te lleve a tumbos, de un empujón al otro. Y en esa vorágine se nos olvida cuando disfrutábamos de ser felices porque sí, por presenciar esos pequeños milagros.

    El papel de adultos funcionales es uno cruel: se espera de nosotros que lo asumamos bien, responsablemente, haciendo lo que se supone que hay que hacer (aunque no tengamos claro qué sea) y compartiendo no más que unas breves y empáticas frases de cajón con otros adultos funcionales. Y cuando nos encontramos con los regalos que se le escapan a la vida – o a la química o al destino – nos autosaboteamos porque no es posible que hayamos encontrado lo que no sabíamos que estuvimos buscando toda la vida. Dejamos escapar ese “seguir dándonos cuenta”, por escuchar nuestras propias órdenes a la vida.

    Hay que creer más y darnos la oportunidad de disfrutar el asombro y ser felices otra vez.

    (¿Qué pasó con esos zapatos morados?)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s