Locadelamaceta

Cultivo letras, voz, llaves, y otras plantas de interior.

De fortalezas, corazón

7 comentarios

Lo peor había pasado ya y mi corazón era un sobreviviente de dos intentos consecutivos de asesinato emocional premeditado y hasta continuó latiendo en el lado izquierdo de mi pecho. Qué fuerte. Por aquello de no tentar al destino en cuestión de daños mayores, lo cubrí con un capelo transparente y, recuerdo bien la intención, me propuse seguir sintiendo. Que ningún dolo me anestesiara, por más golpe o traición, por más saña recibida o deshonra pública.  Sentir, como prueba del corazón mal matado.

No había vuelto a la casa-país donde nací. Era la primera vez que viajaba después de no haberme muerto de aquellos amores tóxicos. A mi intención de sentir le añadí el orgullo de regresar con mi corazón en solaz funcional pues uno de los efectos secundarios del capelo fue delimitar mi espacio personal y proveerme de una distancia en la convivencia que, por estos rumbos anglos, es la norma. Resulta práctica y eficiente, hace posible sentir sin implicarse y responder a un «¿cómo estás?» Todo en orden, todo bien, todo bonito y bajo control, según alguna definición de felicidad.

Durante las 24 horas iniciales de mi viaje descubrí tres verdades: una, que en un día de fiesta en México se reciben más abrazos que en un año en California; dos, querer sentir es distinto a sentir; tres, no había tal capelo transparente: era una fortaleza reforzada con el puente levadizo clausurado, rodeada de trampas para los intrusos y cubierta de hielo. Nomás llegué con mi gente y ¡qué me duró! A lo largo de la semana hubo más abrazos, más tocar el hombro y el cabello y a través de la risa y de la comida. Huapangueros, jazz, trova al piano, fotos locas, confesiones en la banca de un café, firmas de libros, más calor de sol y relajo, más calidez que derrite las decisiones de sentir con cautela como aman los escaldados. Eso explica el agua a mis pies, porqué lloré a cada rato. Me rebasó tanto abrazo y recordar, con hechos, cómo se siente ser querida.

Cuando llegué a mi casa-donde vivo, eliminé cualquier metáfora de envoltorio y, recuerdo bien la intención, me propuse seguir sintiendo. Que ningún solaz funcional  me anestesiara, por más adulta o recuperada, por más lecciones aprendidas o resistencia ante la adversidad.  Sentir, como prueba del corazón que no necesita pruebas, sólo estar presente, tocar y dejarse tocar.

Creo que volví a nacer.

Autor: locadelamaceta

Blogger Libra en tecnicolor. Vive en California, escribe descalza, le rondan dos hijas y tiene un jardín.

7 pensamientos en “De fortalezas, corazón

  1. Seguir sintiendo – uno de los mejores propósitos de vida que he escuchado.

    Gracias por escribir.

    Y por volver a nacer.

  2. Pasé la semana entera anhelando leer lo que compartirías el día de hoy, y… Wow!
    Me bastó leerte para que se me derritiera la coraza autoimpuesta, esa que me fabriqué con toronjiles de plata y torres de marfil, muy parecida a tu capelo transparente, y bastante útil para disimular sentimientos, de esos bonitos que luego nos vuelven frágiles…
    Fascinante y reconfortante recordar cómo se siente ser querida.
    Gracias, me devolviste recuerdos, emociones, y unas ganas locas de volver al terruño y abrazar a mis afectos.

  3. Que maravilla poder renacer a partir de un retorno a lo que eres. Y más aún el regresar a lo que ahora también llamas “mi casa” que es ese lugar en el que con tus hijas, te toca disfrutar mientras vas sembrando nuevos recuerdos. Derribar barreras es un gran paso. Mejor aún cuando te das cuenta que con los escombros puedes construir lindos puentes. Felicidades y un abrazo. 🙂

  4. Ciao Michele, te leo y me siento casi igual, acá en italia no son tan secos pero no se compara con el calorcito mexicano de un abrazo. mi familia de acá en italia es linda, nos queremos y todo pero non se compara nunca con la familia mexicana que te hacen sentir parte de, ser de la famiglia, de un grupo.
    Ciertamente a las dos nos separa de nuestra casa el trabajo pero esas vueltas a la tierra nuestra son inigualables.

    Saludos.

  5. Estimadisima Maya.
    Que prosa tan deliciosa.
    Tus letras me llevaron al lugar común del aula.
    Mil gracias por ser parte de mi vida universitaria.
    Recibe abrazo fraternal al mas puro estilo de los chilangos!!!

    • Gracias por darte una vuelta por acá, me encantará saber de ti. ¡Mándame un correo y platicamos! 🙂

    • Estimado Pepe,
      Estas letras son de la escritora que te comenté que me arroba con sus textos, y entre otras cosas, a mi también me regresaron a lugares comunes como las aulas universitarias que alguna vez compartimos.
      Abrazos fraternales para ti, sin fronteras ni distancias!

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